domingo, octubre 23, 2005

Bailando en este Mundo Gastado

La caminata empieza en el barrio antiguo. Resolana. La ciudad, medio vacía, domingo y elecciones.

Me gusta caminar.

La avenida de edificios con cúpulas me llama la atención. Siempre me imagino cómo sería vivir en una de esas cúpulas.

En el barrio comercial una familia-náufraga tirada en el suelo, arriba de colchones. La mujer prepara unos sándwiches. El marido y el hijo duermen. La mujer me ve y dice: “Esta es su ciudad”. No contesto y sigo viaje.

En casa agarro documento.

Subo 2 pisos por escalera. Señoras todas perfumadas con anteojos de carey, un tipo con una campera de cuero tiene color cama-solar, un actor famoso (las señoras presidente de mesa se excitan cuando lo ven), una piba medio trashy, etc. El pibe de mi mesa tiene pelo largo, es pelirrojo. Dice que mi broder Topo ya votó y que mi broder Chico todavía no fue. No creo que venga, le digo. Los conozco del colegio, me explica. No agrego mucho más.

En el cuarto oscuro agarro la boleta y en segundos termino con las obligaciones cívicas.

En casa escribo estas líneas. Un domingo poco habitual. Pienso en la normalidad. No llego a ninguna conclusión. Espero que la caída se retrase un poco.


Atte.

2 Comments:

Blogger marina k said...

la normalidad podría ser como un estado de "suspensión". leí tu post y me salió eso.

octubre 24, 2005 3:58 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Estan contentos con el resultado de las elecciones?

octubre 24, 2005 11:22 a. m.  

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