jueves, agosto 11, 2005

Perro Fantasma, El Camino de Obelix

A punto de partir.

Camino a la corporación informática me detuve en una galería. En la galería venden cosas de rock, hacen tatuajes y te ponen metales que te atraviesan la cara. Miro todo pero no tengo planeado perforarme. Entré en un negocio y compré un picachu de acrilico, $10. Es que cada vez que viene alguien a casa que no conoce los picachus de acrílico, le regalo el mío. El otro día vino el Sr. Presidente de la corporación. Hoy repuse. Aproveché para recorrer la galería y también compré un morral, $15. Están en liquidación, me dijo la vendedora. Es bastante feo, verde-llamativo.

La corporación informática marcha sobre rieles. Hoy conseguí algunas cobranzas, ya pagamos el alquiler y la cuenta de la radio. Ahora, yo Roberto Lavagna, tengo que soportar la presión del personal. El personal quiere además de los sueldos, cobrar los aguinaldos atrasados. Tenganmé fe, Roberto va a pagar alrededor del 20, les digo. Chico empezó a armar revueltas sindicales. Dice que está trabajando horas extras. Esto es un polvorín. Por otro lado, la telenovela con chica-de-locutorio está en la parte en la que los capítulos se repiten. Ji ji ji, hola, hola, ji ji ji, chau, chau. Los guionistas están pensando en introducir algún evento, todavía no saben bien cúal, para que no decaigan los niveles de audicencia. Hoy le dije: Hola, Chica.

A punto de partir. En instantes, mi bicicleta y yo, tratando día a día, de seguir bailando en este mundo gastado.

Atte.

3 Comments:

Blogger Pola said...

Un picachu siempre es mejor que perforarse. Y como siempre,una sensación más que agradable leerlo.
Saludos cordiales

agosto 12, 2005 4:03 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

yo no sabía lo que era un picachu, Obelix! siempre se aprende algo.
Caro

agosto 12, 2005 4:11 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Que es un picachu?

agosto 12, 2005 7:01 p. m.  

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